A eso de las nueve de la mañana llamaron a mi casa para que fuera a recoger un envio, yo no tenía ni idea de que se trataba, así que me aliste lo mas rápido posible y salí; Cuando lo estaba recogiendo me dí cuenta que era un ramo de flores, supuse que era porque se acercaba mi cumpleaños.
El ramo era grande, tenía rosas rojas y girasoles, asi mismo iba acompañado de muchas más flores de colores; Cuando iba llegando de nuevo mi casa me encontré con mi papá.
En la puerta parado, se encontraba mi papá,sosteniendo en sus manos muchos globos. La impresión fue tan grande que por el momento no me importaba nada más, sino ir hacia él, sentí demasiada alegría, al verlo no sabia que decir, debido que hace más de un año no lo veía; finalmente decidí dejar a un lado las flores y correr a abrazarlo.
No obstante ni las flores ni los globos fueron el poder del gran abrazo, sino su gran sonrisa, en ese instante sentí que recibí el mejor regalo, al ver que estaba conmigo, ya que casi nunca lo estaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario